Google y su doodle dedicado al cuidado de la Tierra

El Día de la Tierra no es para celebrar. Google lanza un doodle que invita a todos a realizar más acciones en favor del lugar donde vivirán las futuras generaciones. Y es que el doodle animado cuenta la historia de cómo un zorro toma conciencia sobre la contaminación del medio ambiente y cómo afecta a plantas, animales y humanos.

El protagonista sueña con una Tierra afectada de forma negativa por el cambio climático. Tras despertar de un sobresalto empieza con urgencia a hacer pequeños cambios en su estilo de vida. Durante su camino se encuentra con amigos, el gato Momo y la rana favorita de Google Weather, quienes se unen a la búsqueda para proteger el medio ambiente.

Entre los consejos que ofrece Google dentro de su doodle están el comer menos carne, compartir y desenchufar dispositivos electrónicos, consumir más alimentos orgánicos, evitar transporte motorizado y buscar fuentes de energía alternas y renovables.


Además, al terminar la historia del doodle, Google ofrece una búsqueda con consejos que ayudarán a preservar la vida de la Tierra y su entorno
incluyendo el apoyo a los esfuerzos de conservación críticos como la conservación de la vida silvestre con World Wildlife Fund, Y la conservación de la selva tropical con el Instituto Jane Goodall"
según dice el buscador en su blog.

El Día de la Tierra tiene su origen en 1.970 cuando un movimiento medioambiental puso a marchar a 20 millones de personas en EE.UU. exigiendo cuidados al planeta. Políticos escucharon las peticiones y se creó la Agencia de Protección al Medio Ambiente de Estados Unidos, actual encargada se leyes en favor del medio ambiente.

Nacido como el Día Internacional de la Madre Tierra, las Naciones Unidas designó la conmemoración para cada 22 de abril para que las naciones de todo el mundo tomen conciencia de que debemos cuidar nuestro hogar.

Hagas lo que hagas hoy, esperamos que puedas tomar un momento para saborear y apreciar esta Tierra sin límites e impresionante que habitamos".


Créditos: El Comercio