Un grupo de estudiantes construye una pierna prostética para un pato llamado Peg utilizando la impresión 3D

Un grupo de estudiantes construye una pierna prostética para un pato llamado Peg utilizando la impresión 3D

Patsy Smith encontró a Peg, un pato corredor indio, en el estado de Arkansas poco después de que había nacido. Cuando lo levantó, se dio cuenta de que le faltaba una pata y que lo que quedaba de su pierna estaba un condición horrible. Smith intuyó que una tortuga le había mordido el pie. A medida que Peg empezó a crecer, su pierna se empezó a irritar, y Smith comenzó a buscar una forma de ayudarle.

Smith, que ha criado patos durante años, empezó a investigar y se puso en contacto con una empresa en Canadá y una organización de rescate de animales en Tennessee, buscando una pierna prostética para Peg. Ninguno podía ayudarle. Cuando los estudiantes de Arkansas East High School se enteraron del problema del pato, que actualmente tiene ocho meses, se empeñaron en ayudarle utilizando la tecnología de impresión 3D.


“Ya estábamos mirando diferentes maneras de imprimir creaciones sofisticadas utilizando nuestra impresora 3D, y vimos que podríamos hacer justo eso para un pato”, afirmó Alicia Bell, coordinadora del laboratorio que construyó la pierna prostética, para KAIT. “Los animales unen a todo el mundo. Era una manera perfecta para demostrar que lo que hacemos en clase puede tener un efecto en la vida real”.

Los estudiantes que lideraron el proyecto fueron Abby Simmons, Matthew Cook y Darshan Patel. Trabajaron durante meses para imprimir una pierna prostética para Peg. Al principio, dijo Cook, creían que simplemente tendrían que imprimir un eje con un agujero que se conectaría a la pierna del pato. Resultó ser mucho más com
plicado de lo que pensaron.

Tenían que asegurarse de que el prostético le encajara perfectamente y luego se encontraron con problemas con la impresora. Al final, los estudiantes tuvieron que imprimir la pierna prostética 30 veces para conseguir el modelo perfecto.

Los esfuerzos del grupo han ayudado a Peg caminar, y hasta correr, como un pato normal, algo que nunca había podido hacer desde que nació. A continuación está la foto de Peg con su pierna prostética.

“No solamente me toca el corazón, también me hace sentir un tremendo agradecimiento”, dijo Smith, la dueña de Peg. “Hay personas que de verdad quieren ayudar. Ellos han hecho todo lo que han podido para [crear algo] que es lo más cómodo posible para el pato”.
Creditos | Gizmodo