La UPIG es la segunda universidad que cerrará la SUNEDU


La UPIG es la segunda universidad que cerrará la SUNEDU

La Universidad Peruana de Integración Global (UPIG) deberá cesar sus actividades en un plazo de dos años. Según la Sunedu, no cumple con ninguna condición básica de calidad. Tiene siete veces más estudiantes que la Orval.

La Universidad Peruana de Integración Global (UPIG) ya no cuenta con autorización para brindar el servicio educativo y deberá cerrar de manera progresiva en un plazo no mayor a dos años, según dispuso la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu).

Esta casa de estudios privada, así como sus filiales, no logró cumplir con ninguna de las siete condiciones básicas evaluadas en oferta educativa, líneas de investigación, equipamiento, inserción laboral y planes de estudio, según ha constatado la Sunedu.

De esta forma, se convierte en la segunda universidad con licencia denegada en los 4 años de vigencia de la Ley Universitaria. La primera fue la Universidad Peruana de Arte Orval, ubicada en San Borja, con 176 alumnos y 3 carreras profesionales.

La UPIG, que registra tres sedes: dos en Surco (una no declarada, según la Sunedu) y otra en Manchay (Pachacámac) tiene siete veces más estudiantes que la Orval.

Sus 1.276 alumnos están distribuidos en cinco carreras: Ingeniería Civil, Ingeniería de Sistemas Informática, Enfermería, Derecho y Ciencias Políticas, además de Márketing y Negocios Empresariales

Un caso más complejo


La denegación de la autorización de funcionamiento llevará al cese de actividades en un máximo de dos años. En ese periodo, los alumnos podrán culminar sus estudios en la misma universidad o en otra, a través de un traslado libre o los convenios que esta goce con la entidad ya cerrada. Otra opción será que esta institución se fusione o sea absorbida por otra ya licenciada.

La medida inmediata que deberá acatar la UPIG es la suspensión de todo proceso de admisión. No podrán ingresar estudiantes nuevos, ni habrá matrículas. No obstante, sí deberá continuar con el ciclo en curso a fin de no afectar a sus alumnos regulares.

Para el titular de la Sunedu, Martín Benavides, este caso resulta más complejo que el de la Orval y requerirá movilizar más recursos. “Es de mayor escala. La Sunedu necesitará más apoyo. Estamos duplicando el personal de campo para informar a estudiantes y familias. En este caso, las carreras son más conocidas, entonces habría mayores posibilidades de buscar traslados. Incluso, podrían movilizarse mecanismos de fusiones”.

Hasta ayer seguía ofertándose el concurso de admisión, programado para el próximo 25 de noviembre. El prospecto cuesta 155 soles, la matrícula 260 y la pensión alrededor de 500 soles (para Márketing). Según el personal a cargo, se entregan títulos a nombre de la Nación. “Estamos en proceso de licenciamiento, en la lista de 152 universidades a las que entregarán el documento”, refirieron.

“Para el domingo pasado se tenía previsto un examen de admisión en Manchay y el lunes, el inicio de clases. Tenemos que ver las posibilidades para la devolución del dinero de la matrícula. Esto también se podría ver con Indecopi”, precisó el superintendente Benavides

Esta universidad que funciona desde hace 12 años comenzó su proceso de licenciamiento en agosto del 2016. Según la Sunedu, presentó dos planes de adecuación y tuvo 15 meses para subsanar las observaciones. En el proceso desistió de ofrecer 6 carreras y, finalmente, solo cumplió con 25 indicadores de calidad.

Entre las deficiencias referidas por la superintendencia están que no cuenta con laboratorios adecuados, carece de protocolos de seguridad, sus docentes no son calificados (algunos bachilleres), se incumple con la cuota del 25% de profesores principales, no hay seguimiento de proyectos de investigación y tienen un local en Pachacámac no inscrito en la Sunarp. “Además, tenía la pretensión de duplicar su oferta académica total con dos nuevas carreras de Ciencias de la Salud y abrir una Maestría en Gerencia de la Construcción, pese a que no cuenta con los docentes requeridos”.

Ahora, la comunidad universitaria deberá decidir las medidas para los próximos dos años. Por lo pronto, el presidente de la Asociaciónde Universidades del Perú (ASUP) y rector de la Universidad Ricardo Palma (también licenciada), Iván Rodríguez, consideró que la implementación de facilidades para el traslado de alumnos será compleja, pues requerirá de la aprobación de diversos órganos de gobierno. “Hasta este momento deberán trasladarse como el resto de alumnos regulares”.

Creditos: La Republica[left-side]